En Colombia se encendieron las alarmas luego de que un usuario de un foro clandestino asegurara tener en su poder información personal de aproximadamente 41,4 millones de ciudadanos. La supuesta base de datos incluiría fotografías, huellas dactilares y otros registros de identificación que, según el vendedor, estarían disponibles para comercialización en estos espacios digitales donde se mueve información robada.

Pero aquí viene el detalle que dejó a más de uno dudoso: la cifra de 41,4 millones coincide casi exactamente con el número de colombianos habilitados para votar en las elecciones presidenciales de 2026. Además, la Registraduría administra cerca de 60 millones de registros de identificación. Por eso, los especialistas advierten que todavía no se puede asegurar que esta información haya salido directamente de sus sistemas, pues también podría tratarse de datos recopilados de distintas fuentes o filtraciones anteriores.

Ante semejante escándalo, la Registraduría Nacional salió al paso de los rumores y aseguró que, tras realizar revisiones técnicas, no encontró señales de intrusiones ni accesos no autorizados a la información de los ciudadanos. La entidad explicó que examinó sus registros de auditoría, mecanismos de monitoreo y evidencias digitales, y que continuará vigilando sus plataformas para evitar cualquier vulneración. ¡Así que, por ahora, el supuesto hackeo no está confirmado!

¿Y por qué tanto susto? Porque, de comprobarse una filtración de información biométrica, el problema sería bastante delicado: una contraseña se cambia, una tarjeta se bloquea, ¡pero las huellas y los rasgos del rostro nos acompañan toda la vida! Estos datos podrían facilitar intentos de suplantación de identidad y fraudes. Como dato adicional, el jueves 5 de noviembre la Alcaldía de Bogotá también informó sobre otra alerta de ciberseguridad relacionada con el posible uso indebido de un correo institucional. ¡Vaya que la seguridad digital está dando de qué hablar al otro lado de la frontera!