La isla Santa Cruz atraviesa momentos bastante complicados debido a las fuertes lluvias e inundaciones que se registran desde el pasado 30 de octubre. La emergencia obligó a evacuar al menos nueve sectores y dejó alrededor de 2.000 familias afectadas, según informó la alcaldesa Fanny Uribe este miércoles 4 de noviembre. Las precipitaciones provocaron daños en viviendas, calles e infraestructura, mientras las autoridades piden a los moradores que no regresen todavía a sus hogares hasta recibir autorización.
Y aquí viene la parte más preocupante de este panorama: hasta la mañana de este miércoles se confirmó una persona fallecida y ninguna desaparecida, aclarando así los primeros reportes que hablaban de dos víctimas mortales y dos personas desaparecidas. Además, entre 130 y 160 habitantes permanecen en alojamientos temporales luego de abandonar sus viviendas. ¡Imagínense la situación! Los equipos de emergencia realizan inspecciones casa por casa para conocer la magnitud de los daños y determinar qué familias necesitan mayor asistencia.
Pero eso no es todo, porque el balance también registra aproximadamente 600 toneladas de escombros provenientes de viviendas e infraestructura afectada. Las clases continúan suspendidas y todavía no existe una fecha definida para el regreso de los estudiantes, pues las autoridades evaluarán diariamente las condiciones de seguridad. Santa Cruz permanece en emergencia mientras avanzan los trabajos de limpieza, asistencia y recuperación. ¡Fuerza, Galápagos! Ahora la prioridad es proteger a las familias afectadas y conseguir que esta emergencia pase lo más pronto posible.



