Durante la transmisión de Radiación Temprana, Lizz soltó todos los detalles de su experiencia como pasajera del mismísimo capitán Loro Homero, quien antes de levantar vuelo se tomó muy en serio su papel de piloto. ¡Nada de improvisaciones! El Loro Homero habría revisado el combustible, comprobado el aceite del motor y chequeado centímetro a centímetro la nave, porque, según su filosofía, no hay que confiarse ni del mecánico: ¡mejor comprobar todo con estos ojitos! Y eso no fue todo, arrancó de primera, se comunicó fluidamente con la torre de control y hasta taxeó derechito, sin jalarle la dirección jaja. ¡Un profesional de los cielos el Loro Homero!
Pero, ¿qué sintió Lizz cuando el avión comenzó a elevarse? Según contó, al principio se siente ese vacíito en la barriga, pero después llegó la tranquilidad porque confiaba plenamente en la preparación del Loro Homero. Eso sí, había lluvia y el cielo estaba nublado, así que por ahí asomó un poquito de recelo; sin embargo, el capitán Loro Homero sabía manejarse con sus instrumentos y mantenía el dominio del vuelo. Lizz confesó que le vio a Juanfran más pálido que papel bond. Aunque Lizz no entendía ni papa de lo que hablaban en la torre de control, porque el Loro Homero se mandaba toda la terminología aeronáutica.
Y como en toda aventura del Loro Homero, las ocurrencias no podían faltar. En pleno paseo lanzó su mega pregunta del día: si se perdían en la selva y le picaba una culebra, ¿quién le iba a succionar el veneno? Juanfran, sin perder la oportunidad, respondió: «¡Para todas, mi Doc!», mientras Lizz remató con un contundente: «¡De algo toca morir!». ¡Hoy si se nos hicieron reír jajaja! El videíto de esta experiencia fue compartido por el propio Loro Homero en las redes de Canela Radio y, para rematar, llamaron en vivo a Juanfran para conocer su veredicto. ¿Su respuesta? ¡Exactamente la misma que todos esperaban!: «¡Con el Loro Homero hasta el final, capitán!». ¡Eso sí es confianza, Canelocos!



