¡Atención, amantes de los peluditos, porque esta noticia está para derretirse de ternura! En Brasil, los perros y gatos ya pueden llevar formalmente el apellido de la familia con la que viven, gracias a un trámite habilitado en los conocidos cartórios, que son las oficinas encargadas de los registros civiles y documentales del país. Así que el Firulais de la casa podría pasar de llamarse simplemente Firulais a tener un apellido igualito al de sus humanos. ¡Qué elegancia la Fran... digooo la de BRASIL!

La iniciativa se realiza mediante la llamada Declaración de Guarda de Animal Doméstico, un documento que permite registrar el nombre de la mascota, el apellido elegido por sus cuidadores y los datos de las personas responsables. También se pueden incluir características como especie, raza, sexo, edad, color del pelaje, señas particulares e incluso fotografías para facilitar su identificación.

Para completar la solicitud deben proporcionar sus datos personales, la información de la mascota y fotografías. Incluso existe la posibilidad de incluir a más de un responsable cuando el cuidado del animal es compartido. ¡Así que ya no hay excusa para que uno solo se lleve todo el crédito de criar al consentido de la casa!

Eso sí, no confundamos las cosas: este documento no equivale a una partida de nacimiento humana ni convierte legalmente a los animales en personas, tampoco les concede personalidad jurídica. Su objetivo es dejar constancia de su identidad y del vínculo con quienes están a cargo de su cuidado, algo que podría resultar útil ante situaciones de pérdida, robo o conflictos relacionados con su protección. ¡Qué lindo sería que nuestros peluditos también lleven nuestro apellido! Porque para muchas familias, ellos no son simplemente mascotas: son los hijos de cuatro patas que mandan en toda la casa.