¡Ni bien arrancaba el partido y ya se armó el relajo! El Arsenal y el Fleetwood se alistaban para la Copa de la Liga de Inglaterra cuando, ¡zas!, un visitante inesperado apareció sobre el estadio y obligó al árbitro Michael Salisbury a parar la jugada. ¿Un OVNI? ¡No, mi gente, no se emocionen todavía! Se trataba de un dron que sobrevolaba la cancha y dejó a futbolistas, entrenadores e hinchas con los ojos bien abiertos. Apenas habían transcurrido unos segundos del encuentro y los aficionados ya estaban con los ánimos arriba, mientras los jugadores buscaban cómo mantenerse en ritmo en medio de semejante interrupción.
El encuentro estuvo detenido durante más de ocho minutos, mientras se conversaba con los entrenadores y el personal de seguridad. ¡Imagínense, casi diez minutos esperando a que el intruso volador salga de la mira! Los hinchas del Fleetwood, ya medio cabreados, hasta soltaron cánticos para reclamar por el responsable del aparato. Finalmente, el dron desapareció, la Policía habría identificado a su operador y empezó el partido. ¡Qué tal distracción! Uno paga por ver fútbol y termina con un espectáculo de tecnología aérea que nadie tenía en el programa.



