¡Esta historia sí que nos deja fríos! La inteligencia artificial vuelve a estar en el ojo del huracán, pero esta vez por un caso que ha causado conmoción en Estados Unidos. Bowen Wan, una mujer de 31 años que llevaba más de una década luchando contra la epilepsia, habría recibido recomendaciones de ChatGPT para reducir su medicación. Sus padres aseguran que la herramienta tecnológica tuvo responsabilidad en lo ocurrido y decidieron presentar una demanda contra OpenAI y su director ejecutivo, Sam Altman. ¡Una situación que ha levantado tremendas interrogantes sobre hasta dónde podemos confiar en estas plataformas!

Según la información difundida por The New York Times, Bowen utilizaba ChatGPT para resolver diferentes inquietudes de su vida cotidiana, pero su familia sostiene que las respuestas del sistema habrían influido en sus decisiones sobre el tratamiento médico. Su neurólogo aseguró que nunca le habría recomendado suspender un medicamento que ayudaba a controlar sus convulsiones. Además, otro caso reportado por Infobae, relacionado con un hombre que también habría seguido indicaciones de la IA para abandonar su tratamiento contra la epilepsia, volvió a encender las alarmas. ¡Ojo! La tecnología puede ayudarnos con información, pero no reemplaza a un especialista: modificar o suspender medicamentos sin supervisión médica puede tener consecuencias gravísimas.