Juan Carlos Salazar, maquillador profesional nacido en Ibarra, se convirtió en uno de los representantes ecuatorianos presentes en el Victoria’s Secret Fashion Show 2026, celebrado el pasado 18 de octubre en Los Ángeles, Estados Unidos.
Salazar integró el equipo de la reconocida maquilladora británica Pat McGrath, con quien trabaja desde 2017. Durante el desfile, estuvo a cargo del maquillaje de tres modelos internacionales: Honey Ordóñez, Luna Yohannan y Andreina Martínez Founier, enfrentándose a la presión y al ritmo acelerado que exige una producción de esta magnitud.
Pero esta participación es solo una parte de su destacada trayectoria. El profesional ecuatoriano ha llevado su trabajo a las semanas de la moda de Nueva York, París, Milán y Londres, además de colaborar con reconocidas casas de moda como Dior, Prada, Versace y Louis Vuitton.
Entre sus proyectos también destaca el maquillaje de Kendall Jenner para Vogue World: París 2024, así como su trabajo con el cantante estadounidense Lenny Kravitz.
El talento está en el Ecuador
Más allá de los escenarios internacionales, Juan Carlos Salazar mantiene un vínculo con sus raíces y apuesta por la formación de nuevos profesionales a través de The Makeup Faculty, su proyecto educativo dedicado a capacitar a maquilladores.
En una entrevista con Teleamazonas, el artista destacó el potencial de los profesionales ecuatorianos y dejó un mensaje inspirador:
"El talento está en el Ecuador. O sea, hay personas muy, muy, muy capaces y talentosas", expresó Salazar.
Asimismo, defendió la idea de que alcanzar la excelencia profesional no depende necesariamente de salir del país, sino también de la preparación, la disciplina y las oportunidades de formación.
Su historia demuestra que la pasión, el aprendizaje constante y la perseverancia pueden abrir puertas en una industria altamente competitiva, llevando el talento ecuatoriano a escenarios donde se reúnen algunas de las figuras más reconocidas de la moda mundial.
Hoy, Juan Carlos Salazar no solo suma importantes experiencias a su carrera, sino que también se convierte en una inspiración para quienes sueñan con hacer del arte su profesión.
¡El talento ecuatoriano sí existe y brilla en las pasarelas del mundo!



