¡Levante la mirada al cielo, pero sin entrar en pánico! La NASA confirmó que el telescopio espacial Swift, que lleva casi 22 años recorriendo el espacio y observando algunos de los fenómenos más impresionantes del universo, está llegando al final de su aventura. El aparato dejó de operar el pasado 20 de octubre y ahora se espera que reingrese en la atmósfera terrestre durante las próximas semanas. ¿Y dónde podría caer? ¡Ahí está el detalle! Su trayectoria abarca una franja que incluye desde el centro de México hasta amplias zonas de Sudamérica y los océanos, por lo que Ecuador está dentro de esa región general. Eso sí, todavía no existe una fecha exacta ni un lugar confirmado de impacto, y la NASA considera muy improbable que los restos provoquen daños a las personas.

Durante su larga misión, Swift detectó más de 2.000 estallidos de rayos gamma, estudió más de 1.400 supernovas y ayudó a impulsar miles de investigaciones científicas. Su despedida se volvió inevitable después de que fracasara el plan para elevarlo a una órbita más segura mediante una nave robótica. Ahora, la NASA prevé que gran parte de su estructura se desintegre por las altas temperaturas al entrar en la atmósfera, aunque algunos fragmentos podrían sobrevivir. Así que, mientras los científicos siguen pendientes de su descenso, queda una cosa clarita: este telescopio se despide después de superar ampliamente su misión original y dejar un legado que seguirá dando de qué hablar durante décadas.