Luces, escenarios multitudinarios, reconocimiento internacional y millones de seguidores. Esa es la imagen que muchas personas tienen de Juan Luis Londoño Arias, conocido artísticamente como Maluma, pero el cantante colombiano decidió mostrar una faceta menos conocida de su vida: las dificultades emocionales que ha enfrentado detrás de los reflectores.

Durante una conversación sobre salud mental en la Semana Billboard de la Música Latina, celebrada en Miami, el artista habló abiertamente sobre la ansiedad, la presión por mantener una imagen física determinada y los problemas que llegó a experimentar con la alimentación.

Una de sus confesiones más impactantes estuvo relacionada con los estándares físicos exigidos por la industria musical y las campañas publicitarias. Maluma reconoció que llegó a desarrollar una relación obsesiva con la comida sin comprender inicialmente la gravedad de lo que estaba viviendo.

Yo antes tenía una obsesión con la comida, yo tenía un desorden alimenticio y yo no sabía

confesó el intérprete, según la agencia EFE.

El cantante explicó que las exigencias estéticas vinculadas a su trabajo, especialmente en campañas de moda, influyeron en la manera en que percibía su cuerpo. La imagen que proyectaba públicamente no reflejaba necesariamente cómo se sentía en su vida personal.

Otro de los puntos más relevantes de su intervención fue reconocer que todavía experimenta ansiedad. El artista explicó que, pese a sus logros profesionales, continúa enfrentando preocupaciones y desafíos personales.

Según lo recogido por EFE, Maluma explicó que recurre a distintas formas de terapia y que ha encontrado un mayor equilibrio entre su carrera, su vida familiar y su bienestar personal. El artista también señaló que la llegada de su segundo hijo le ha dado una perspectiva diferente. La experiencia de la paternidad, sumada al acompañamiento de terapeutas y otros profesionales, ha sido parte de su proceso para comprender y afrontar sus dificultades.